Simbolismo de la vela.

La Vela tiene un profundo simbolismo durante los rituales masonicos, ya que es a traves de ella que establecemos un parentesis. Al encenderla, estamos comunicando a nuestro Ser Interno nuestra intencion de trabajar interiormente. Digamos, que es una forma de invocar a nuestro maestro interior. Y al apagarla, cerramos el periodo de Ritual.

La vela, representa la presencia del elemento fuego e incluso su control, y en ella podemos notar una confluencia de lo Alto y lo bajo: el pabilo funde el cebo, y de ese modo el cebo entra en conexión con el fuego. Cebo, pabilo y fuego, tres elementos que nos recuerdan al Cuerpo, el Alma y el Espiritu. Si quitamos uno de ellos la vela pierde totalmente su sentido.

Para que la vela destaque tiene que haber oscuridad. Una vela a pleno dia pasa inadvertida. Podemos decir entonces que la luz es una consecuencia directa del fuego, por lo tanto, la vela nos brinda luz por un lado, calor por otro, y esa luz y ese calor generan las condiciones propicias para que nazca la vida. Luz, vida y calor, o bien, luz, vida y amor. Tres elementos propios del fuego y tambien del sol.

Por eso, una simple vela tiene la virtud de conectarnos con el fuego primordial, con el punto de origen del que habla la tradicion iniciatica, y objetivo de cualquier ritual. En las iniciaciones antiguas, como en las actuales, las velas siempre estuvieron presentes.

Lamentablemente, la mayoria de las veces por comodidad, las velas han sido sustituidas por lamparas, lo cual evidentemente, elimina el fuego de la escena y las connotaciones simbolicas terminan desdibujandose.

Desde una perspectiva ritualistica, no hay punto de comparacion entre una vela y una lampara. Podemos hacer un experimento: Contemplar una vela por un lado y una lamparita por otro y tratar de detectar que es lo que nos transmiten. (Hacer ejercicio)

Cuando las velas son confeccionadas con cera de abeja suman un simbolismo mas, ya que la abeja representa la diligencia, la laboriosidad.

Otro elemento a destacar del simbolismo de la vela es su verticalidad, lo cual propicia un encuentro entre lo de arriba y lo de abajo, determinando asi un impulso ascensional que puede observarse en esa llama que va subiendo hacia lo alto, lo cual nos ayuda a elevar nuestros mejores deseos, conectando lo terrestre con lo celeste.

Por ultimo, la vela representa la divina presencia que en hebreo recbe el nombre de “Shekinah” y que en la ritualistica siempre establece un centro. Dicho de otro modo, los cuatro puntos cardinales: Norte, Sur, Este y Oeste, representan los 4 elementos que convergen en un punto central ocupado por ese candil, por esta llama encendida que es la presencia de Dios en medio de nosotros.

Y mas aun, en el silencio y en el ambito sereno de un templo o de un sanctum, esta presencia de Dios en medio de nosotros se convierte en la presencia de Dios en nosotros, llenando nestro corazon de todo lo Bueno, Bello, Justo y Verdadero.

En fin, como vemos, las velas no se colocan en nuestro Templo o Sanctum por capricho, ni por decoracion, sino qe estan transmitiendo cosas, nos estan conectando con otras realidades, nos estan ligando tambien con nuestro maestro interior.

Todas las cosas estan comunicandonos algo. Todos los objetos que coloquemos en nuestro entorno (Y sobre todo en lo ritualistico) nos estan hablando.

FRATERNALMENTE

FRATER KALKI.

M M

RLS Antonio Canales Olivares Numero 64.

El mito de Sísifo y el ultimo viaje del grado de compañero.

En el grado de compañero el objeto de los estudios se centra en el conocimiento de uno mismo a través del estudio de las facultades de los cuales nos doto el G.’. A.’. D.’. U.’., tengo fundamento litúrgico para sostenerlo.

Si se tuviera que resumir la palabra “masonería” en una sola acepción que implicara una acción, desde mi punto de vista seria el estudio. Recordemos que la letra de la Masonería señala que esta es el estudio de la filosofía moral para conocer la práctica de las virtudes.

Este sistema filosófico y moral sugiere una conducta la cual llevan implícito un objetivo fundamental, una acción indispensable para alcanzar la virtud y la instrucción que buscamos. Este objetivo es elevar el nivel de conciencia del masón.

Una persona inconsciente se encuentra privada de su facultad de pensar, de lo único que nos distingue entre los animales. Entonces es claro que el fruto de nuestros esfuerzos labrando esta piedra bruta, incrementa el nivel de conciencia. Por eso es necesario conocer, entender y saber emplear nuestros sentidos. La filosofía moral no persigue que el masón viva intensamente, le enseña a existir conscientemente.

Cuando la atención se dispersa, el nivel de conciencia disminuye y la información que recibimos por parte de nuestros sentidos es mínima, convirtiéndonos en un ente repleto de datos que nulifican a su vez, su capacidad de pensar y discurrir.

¿En qué momento se puede elevar el nivel de conciencia? A todo el mundo se le vende la idea de que el nivel de conciencia puede incrementarse a través de la meditación; no estoy en contra de esta premisa, pero a veces es muy complejo darse un momento para viajar a nuestro interior y conectarse consigo mismo y con el Ser Supremo.

En la mitología griega se cuenta la historia de Sísifo un rey de Éfira. Él se distinguía por ser un hombre sumamente inteligente. Su ingenio superaba a la mayoría de los hombres y a veces hasta los dioses. En una ocasión Sísifo necesitaba que un río pasara cerca de su pueblo y para ello intentó convencer a Asopo  el dios de los Ríos de que le concediera ese favor. En aquella ocasión Zeus habían raptado a La hija de Asopo y éste le pidió a Sísifo que le ayudara encontrarla, a cambio de ello le concedería su río.

Sísifo se enteró de que Zeus había ejecutado el rapto e informó a Asopo quién logró salvar a su hija de las garras de su captor. El dios del trueno como consecuencia de la acción de Sísifo, lo persiguió sin mucho éxito y luego con apoyo de Hermes el dios mensajero logró capturarlo. Como castigo lo mandó al inframundo a que purgara su pena.

En aquel lugar Sisifo convence a Hades para que le permita regresar a la tierra con el fin de vengarse de su esposa pues ella omitió celebrar el funeral debido y tenía un gran odio hacia ella. La petición fue concedida y Sisifo vuelve a la vida; pero nunca cumplió la promesa hecha al dios del inframundo. Esto nuevamente ocasiona la ira de los dioses quienes nuevamente le capturan y le imponen como castigo, el único que pensaron, no podría soportar.

La condena era que Sisifo debería de empujar colina arriba una gran piedra y llegando a la cima, dejarla caer cuesta abajo, para volver a subir la roca y de nuevo verla descender para emprender una vez más la misma acción, así por toda la eternidad. Pero Camus hace una explicación de la que podemos deducir que ante lo absurdo de la vida, el tedio que genera la rutina mal entendida, aunque derive de una actividad del trabajo, debe ser superado.

Hay quien todos los días se levanta, vamos al trabajo por cuatro horas, sale a comer o vuelve a casa para intentarlo; para luego volver al trabajo por otras cuatro horas de labor. Así de seis días a la semana para descansar un solo día y luego emprender el mismo camino, una y otra vez, por semanas, meses y años.

 ¿Cómo relaciono este mito con el último viaje del compañero? Pues porque el dolor, el tedio, lo absurdo y el vicio, sólo se vencen con nuestro pensamiento. Frente a ellos no puede haber resignación de ningún tipo. Y dudo que ir hacia atrás, sin herramientas sea por defecto algo que siempre sea negativo. En realidad creo que lo que este viaje busca es elevar el nivel de conciencia, no caemos en cuenta porque vamos sorprendidos por llevar las manos libres.  

Las acciones sin sentido, absurdas, resultan de difícil comprensión para los seres humanos pensantes y tal parecería que entre más se eleva el nivel de conciencia, mayor es el castigo al intentar comprender lo absurdo, lo que no tiene significado. Así le sucedió a Sisifo.

De la lectura del libro de Albert Camus “El mito de Sísifo”, el autor hace un planteamiento que me hizo cuestionar lo yo había dado por conocimiento firme y aceptado, en relación al último viaje del compañero masón, aquel en el que ya no llevamos herramientas de trabajo. Recuerdo que la liturgia habla de un significado Moral para ese periplo, en los viajes anteriores llevábamos instrumentos de trabajo lo que supone que los empleábamos, y que por consecuencia siempre marchábamos adelante; mas en éste estábamos ociosos, y en vez de seguir con el progreso, retrocedíamos al barbarismo.

El autor explica la forma en que podemos comportarnos ante el absurdo, de alguna forma siendo hombres rebeldes. Pero ¿Qué relación guarda esto con el segundo grado? Reitero, me hace sentido este viaje, en tanto resulta útil al recipiendario para elevar su nivel de conciencia.

La Masonería coloca al trabajo como una actividad esencial del hombre, pues da frutos muy buenos. Pero tampoco prescribe que el ser humano se esclavice en su labor. Quien se afana demasiado en sus deberes, pone una venda en su ojos que no le permite ver más allá de sus herramientas y el resultado de su esfuerzo, dejando pasar la vida. Por eso el momento de ocio, si es de provecho, es el único instante en que se puede si quiera pensar y poner atención en lo que se está haciendo.

No siempre es necesario caminar hacia el frente o para adelante; el sentido y contenido de nuestra vida, aunque absurda, es algo que cada uno le confiere. Alan Watts nos dice que la conciencia es una visión de la realidad libre de ideas y prejuicios. Para desarrollar esa visión hay que conocernos a nosotros mismos.

Para lograrlo no basta el trabajo físico, intelectual o moral; se necesita del momento de descanso o de ocio que nos ayude a decantar las ideas y que permita contemplar lo que nuestros sentidos captan, para valuar en su exacta dimensión las experiencias.   

Ustedes qué piensan: ¿si retrocedemos, si marchamos sin herramientas, si no damos pasos al frente, hemos tomado un camino equivocado? 

FRATERNALMENTE

LUIS

MM

RESP LOG SIMB ANTONIO CANALES OLIVARES NÚMERO 64.

El símbolo y el simbolismo.

Todo Simbolo es un medio de conexion entre lo “manifestado” y lo “inmanifestado”, entre lo “visible” y lo “invisible”, es la reunion armoniosa del espiritu y la materia.

Cuando un simbolo se convierte en objeto de estudio, es comun que temrine siendo “cosificado”, cristalizado, es decir, encerrado. Definir a un Simbolo, equivale a matarlo.

Por otro lado, si nos acercamos a los simbolos de otra forma, entendiendolos como un conector de dos realidades, como algo que vibra en nosotros y que nos afecta en lo mas intimo, entonces el simbolo se convierte en un simbolo vivo, a traves del cual se puede profundizar, trascender y entender un significado unico e intransferible para otros.

Su etimologia nos dice que viene de la palabra girega “Symbolon”, la cual hace referencia a un objeto partido a la mitad y se utilizaba por 2 personas, en donde cada cual se quedaba con una de las mitades al separarse, y al volverse a reunir se juntaba de nuevo el objeto completo. Mas tarde, se empezo a utilizar para significar la reunion de 2 elementos que originalmente formaron parte de una misma cosa, y fue entonces cuando las diferentes religiones y tradiciones lo empezaron a utilizar para expresar la conexión entre lo material y lo espiritual, lo inferior y lo superior.

El simbolo, nos ayuda a “recuperar la memoria”, a reconocer nuestra verdadera identidad para reconstruir la unidad original. Entonces, podemos entender al Simbolo como un puente entre lo visible y lo invisible. Los simbolos evocan, sugieren, despiertan resonancias en nuestro interior, pero nunca dicen nada expresamente, y como menciono arriba no pueden ser encerrados ni atrapados. Los podemos imaginar como las famosas cajas chinas, que cuando las abrimos, hay otra caja dentro, y luego otra y otra, y asi sucesivamente. Asi mismo con el simbolo, cuando tratamos de definirlo aparece de pronto un sentido mas profundo que complementa y supera al anterior.

El escritor portugues Fernando Pessoa decia: “Primero hay que sentir los simbolos, sentir que tienen vida y alma, que los simbolos son como nosotros. Solo despues vendra la interpretacion, pero sin este sentir la interpretacion no llegara”.

Los simbolos tienen muchas capas de profundidad, a diferencia de los signos que tienen un significado muy concreto, y por eso el sentido de los simnolos es mucho mas amplio. El simbolo aflora espontaneamente en nuestra alma (Y por alma me refiero a nuestras emociones y pensamientos), y por eso, el lograr una conexión con el simbolo es primordial e indispensable para poder comprenderlos e interiorizarlos. Lo simbolico (Sym-ballein, por su etimologia) es lo que une. Lo diabolico (Dia-ballein, por su etimologia) es lo que separa.

Las escuelas iniciaticas, como la Masoneria, utilizan el Simbolismo como su lenguaje para transmitir el conocimiento, ya que es el mas puro que pueda existir, ya que por su naturaleza no se puede degradar, ni a traves del tiempo, ni a traves del espacio, es decir, que sea en el tiempo que sea y en el lugar que sea, el simbolo transmitira siempre un mensaje unico e intransferible a cada uno, y por eso, el secreto masonico es intransferible, porque cada uno descubre su propio secreto, a traves del simbolo y el simbolismo. Pero lo que si es degradable, es el entendimiento de como fnciona el simbolismo. Hoy en dia, en nuestras Logias, nos indicamos uno al otro lo que significa tal o cual simbolo, encasillandolo, sin darnos cuenta, y pasando este significado limitado de generacion en generacion, haciendole daño al lenguaje que nos jactamos de utilizar, y asi, lo hechamos a perder, y con ello, a los nuevos Masones. Ya no somos capaces de conectarnos cada uno con los simbolos que vemos a nuestro alrededor, y extraer por nuestra propia cuenta el significado unico que tiene ese simbolo para mi. En eso deberia consistir el trabajo del Segundo Vigilante, enseñandole a sus aprendices a conectar con el simbolo, y asi, por cuenta propia, cada quien ira desarrollando su conocimiento y su secreto intimo, sin dejar de participar activamente en el ritual, y siguiendo los temas y simbolos de cada grado.

Un simbolo no puede entenderse jamas a nivel “racional”, como creemos hacerlo ahora. Para entrar en comunion con el simbolo necesitamos dejarnos penetrar e impregnar por su energia-fuerza, y aunque esto puede lograrse de varias maneras, necesitamos siempre utilizar nuestra Imaginacion, y me refiero a la autentica imaginacion entendida como facultad superior para acceder a otras realidades y mundos, no a la imaginacion de fantasia (Que es la que normalmente conocemos). El metodo mas conocido, para lograr esa conexión con el Simbolo es “El Ritual”. Otros metodos son la Visualizacion y la contemplacion serena. Sea cual sea el metodo, debemos retomar esa habilidad para conectarnos con los simbolos y poder extraer asi sus verdaderas enseñanzas. Hagamos simbolismo hermanos, y utilicemoslo para el desarrollo de todos los Hh.´.

Fraternalmente

Frater Kalki.

R.’. L.’. S.’. Antonio Canales Olivares Número 64.

Una filosofía práctica.

El tema de la Filosofia, es bastante complejo porque en su actual concepcion se considera a la Filosofia como algo que esta fuera de este mundo, sin aplicación real, que se mantiene en las nubes, y se tiene la creencia de que no se adapta bien al mundo actual, y a quienes “filosofan” no se les baja de locos, soñadores o incluso se les tacha de andar siempre bajo los efectos del influjo de sustancias psicotropicas, es decir “mariguanos”.

Este es un concepto muy pobre y triste de la Filosofia, y totalmente erroneo. Filosofia, por su etimologia, significa “Amor a la Sabiduria”, Philos = Amor, Sophia = Sabiduria.

Pero que significa este amor a la sabiduria? Hasta donde llega esta sabiduria?

En realidad, llega a TODO el saber humano, lo cual quiere decir que donde exista un conocimiento o un saber, ciencia o arte, hasta ahí puede llegar la Filosofia, por lo cual concluyo que puede haber filosofos de todas las profesiones y materias existentes: Filosofos-Abogados, Filosofos-Ingenieros, Filosofos-Artistas, Filosofos-Educadores, Filosofos-Comerciantes, etc.

Todo aquel que ama lo que hace, y se esmera en conocerlo mejor que nadie, es entonces un filosofo. Todo aquel que hace las cosas solo por hacerlas sin darle ninguna importancia profunda, ni esmerarse en mejorar cada dia y conocer mas de su ciencia, profesion o arte no se puede llamar Filosofo.

Como podemos ver, la Filosofia es, pues, algo totalmente practico, lo cual me hace reflexionar en la profundidad de nuestra tarea como masones, es decir, de nuestro deber ya que es la definicion de Masoneria: “El estudio de la filosofia moral para conocer la practica de las virtudes”. Definicion profunda que nos deja claro que filosofia y practica van de la mano, agregando ademas otros 2 conceptos importantes: Moral y Virtud.

Mientras no entendamos que es la Filosofia, y peor aun, mientras no la pongamos en practica, no lograremos ser morales ni ser virtuosos. Una filosofia de “puertas adentro” es una filosofia muerta.

Ya lo decia la Biblia en Santiago 1:22: “Sed hacedores de la palabra y no solamente oyentes”.

O tambien Edmund Burke: “Lo unico necesario para el triunfo del mal, es que los buenos no hagan nada”. O por ultimo, el Mahatma Gandhi, que dijo: “Mas que los actos de los malos, me horroriza la indiferencia de los buenos”.

Parafraseando esto ultimo, y aplicandolo a nuestra orden: Mas que los actos bajos de los que llamo profanos con mandil, me horroriza la indiferencia de los que se hacen llamar verdaderos iniciados que solo escuchan sin actuar, que solo leen sin entender, que solo repiten sin reflexionar, que son siempre pasivos esperando a que los demas tomen el liderazgo y les digan que hacer, cual niños de kinder, y que no se dan cuenta de las capacidades dormidas con que contamos y de que las herramientas que se nos presentan desde nuestra iniciacion es todo lo que necesitamos para transformar nuestro mundo.

Me despido, con una frase de Ervin Laszlo de su libro “Tu puedes cambiar el mundo”, que dice asi: “No debemos esperar que el cambio fundamental venga desde “arriba”, que provenga de los lideres, electos o designados, de las sociedades contemporaneas, sino que debemos catalizarlo para que venga desde “abajo”, desde las personas que viven en esas sociedades”.

De nuevo parafraseando, no debemos esperar que los cambios vengan de los Grandes Maestros o Supremos Consejos, sino que debemos forjar y fomentar en las bases de cada Logia la verdadera Filosofía Practica, llena de moral y virtud, para que cada uno se nosotros pueda y de hecho cambie el mundo.

FRATERNALMENTE

Frater Kalki

El Masón construye y libera

Una característica fundamental para acercarse a la orden masónica y por ende a su Filosofía Moral, es la existencia de un sentimiento innato que se gesta en algunos seres humanos, por el cual se percibe en el mundo y la vida propia una oscuridad absoluta. Esa situación del ignorante que obedece automáticamente al impulso que le dan y que por su conciencia no puede admitirlo; quien siente una cuerda ciñendo su cuello, pues comprende que somos  esclavos de las preocupaciones que se nos inculcaron en la alborada de nuestra inteligencia.  

Sin esa sensación no se puede ingresar a la orden y menos aún permanecer en ella. La Masonería como estilo de vida, es incompatible con productos terminados. Quienes no pueden dejar caer el lastre que la sociedad echa sobre sus hombros, en virtud de una educación viciada, no pueden alcanzar la libertad. 

Aquí aprendemos que cada uno va construyendo un templo, es decir, un sitio sagrado alejado de cualquier aspecto profano y vulgar. Con la constancia en el trabajo y el estudio podemos ir formando un amplio campo de conocimiento fidedigno; no solamente aquellos datos que conocemos porque repetimos lo que otros nos dicen. El objetivo de la Masonería como corporación es que mediante el trabajo individual de cada miembro se encuentre la verdad y se  comunique a sus adeptos.   

Desde mi punto de vista, la única libertad que podemos alcanzar, es precisamente la libertad de pensamiento, ya que toda acción humana comienza primero con una idea. Grosso modo diré que nuestra reflexión nos permite ejercer el libre albedrío y; habrá ocasiones en que no somos libres para trazar un círculo cuadrado, para vivir sin cabeza o detener ciertas acciones reflejas. Estos no son obstáculos para la libertad, sino condiciones de la libertad. Por ello podemos concluir que somos libres para hacer todo aquello que no sea una contradicción, pues la conciencia es una visión de la realidad libre de ideas y prejuicios, sean estos buenos o malos.

De ahí que venga  a mi mente la idea que se atribuye al filósofo Michael Foucault puesto que se dice que para él: es inútil tratar de resistir a las opresiones e injusticias de la vida moderna, puesto que hasta nuestros sueños de libertad no hacen sino añadir más eslabones a nuestras cadenas; no obstante, una vez que comprendemos la total inutilidad de todo, podemos por lo menos relajar dichas cadenas.

Para mi la Filosofía Moral busca liberar al ser humano; no es un camino para la iluminación. Si alguno de nosotros logra iluminarse como los grandes iniciados, será porque ya ha dejado de ser humano. Ha dejado de vivir conforme a la naturaleza de esta vida; pues el Creador nos imaginó libres y nos regaló nuestro pensamiento y conciencia, para lograrlo, no para copiar a la divinidad e iluminarnos a su altura. 

Pero la liberación no se logrará, si no se cuestiona lo que hemos aprendido y tenemos el valor de dejar atrás lo que no se ajuste a la razón, ni a la naturaleza de las cosas; sin importar cual sea el origen de esa creencia que con estudio y trabajo se supera. Ese es el único camino del conocimiento fidedigno. Por eso al construir nuestro templo con empeño en la virtud, nos liberamos a nosotros mismos.  

Fraternalmente

Luis.

El arte de medir los placeres.

Los últimos exámenes  para aumentar el salario de algunos aprendices me dejaron pensando un poco y; me parece que es importante analizar algunos conceptos que se manejan en nuestro primer grado. Hay que darle contenido a tantas ideas tan útiles. Que se note que todos los jueves, venimos a trabajar; que no gastamos en vano el tiempo pues nuestra obra está con el G∴A∴D∴U∴ 

La duda que germina siempre en la mente de los seres humanos y un atisbo de conciencia, es lo que nos ayuda a buscar la verdad de todo cuanto podamos conocer y comprender por nosotros mismos. Pero emprendido el camino con la mirada fija en conseguir entender y alcanzar metas trascendentes en la vida (aunque al principio no se tenga idea de cuales), lo difícil es no desviarse de ese sendero. ¿Cómo se relaciona la Filosofía Moral con esos aspectos trascendentes?

La Filosofía Moral es un camino que ayuda a darle contenido a la vida. Está en nuestra naturaleza buscar el bien y la felicidad.  Sócrates afirmaba que todos los hombres son buenos por naturaleza; pues nadie comete el mal voluntariamente. Los aquí presentes buscamos un camino para acceder a la felicidad. Todos tratamos de darle contenido a nuestra existencia. Puedo afirmar nuestra creencia en que alcanzando la felicidad encontraremos ese sentido. ¿Practicando la filosofía moral podemos ser felices?

En este recinto aprendí que la manera más acertada de comprender el término “Filosofía Moral” es asociándolo a la ética. Puede considerarse ético todo aquello que en nuestros pensamientos, virtudes,  carácter y modo de vivir se busque el bien, propio y del prójimo. A la logia acudimos con la intención de ser mejores hijos, mejores padres, mejores esposos y mejores hermanos; es claro que aquí se busca el bien. Pero ¿si siempre hablamos de virtud, por qué no siempre la practicamos?

Una causa de esa incongruencia la justifico por nuestra propia ignorancia. Quien realiza una acción que pueda tildarse como negativa o malvada, lo hace creyendo que su acción lleva implícito un bien o hasta cierto punto algo de placer. Ese estado extraviado obedece a que en la base de nuestras opiniones, están nuestras percepciones, superficiales o aparentemente profundas. No es lo mismo hablar de conceptos filosóficos y repetirlos una y otra vez; que conocerlos y vivirlos.

En la Ética Nicomaquea, Aristóteles destaca que los hombres parecen entender el bien y la felicidad partiendo de los diversos géneros de vida. Así el vulgo y los más groseros los identifican con el placer, y, por eso, aman la vida voluptuosa. Otros buscan el honor, la inteligencia <conocimiento>, etc. Quienes se dedican a la vida contemplativa <filósofos>  entienden que la felicidad es la virtud o alguna clase de virtud. Al leer al estagirita, creo que puedo explicarlo de forma sencilla: los placeres exacerbados no forman parte de la naturaleza del hombre, pues este tiene conciencia de su dignidad, hasta cierto punto; al excedernos ya no actuamos conforme a nuestra propia naturaleza. Por lo contrario, las acciones de acuerdo con la virtud, son agradables por sí mismas. Así la vida de algunos no necesita del placer como de una especie de añadidura, sino que tiene el placer en sí misma. En otras palabras, cuando se actúa bien, se vive bien y en esta forma virtuosa se encuentra el placer.

La Mas∴ enseña que virtud es el esfuerzo que domina las pasiones. Para que exista, ha de haber lucha; y no debe jamás confundirse con la honradez, la benevolencia ni la beneficencia. La primera se halla a menudo en los apáticos; la segunda con los débiles, y la tercera puede asociarse con el vicio; y ningún apático, ningún débil, ninguno que delinca, es virtuoso.

Si eventualmente sin esfuerzo alguno, en todo tiempo se es indiferente hacia lo material y el progreso mental o espiritual, no hay virtud en esa conducta. Si la bondad de ánimo se manifiesta automáticamente, se muestra debilidad ya sea por miedo o por ignorancia y tampoco hay virtud ahí. Cuando todo se disfraza como acción altruista, es decir, hay un desprendimiento sin reparo alguno, puede haber un engaño de por medio. Para Sócrates la virtud se alcanzaba al dominar el arte de la medida <metria>; ser virtuoso exige saber calcular los placeres. 

Tomemos una idea expuesta en el libro “Felicidad, placer y virtud, la vida buena según Aristóteles” de Héctor Zagal, en el sentido de que: no todo lo que vemos como pequeño es pequeño; ahí está la Luna, que a simple vista parece caber en la palma de la mano. Análogamente, un placer inmediato nos parece más intenso y útil que un bien futuro. Quien no se domina a sí mismo calcula equivocadamente cuando considera que el placer de comer el pastel es preferible al placer de la salud. El pastel es un placer inmediato, está frente a él. El placer de la salud es remoto, lejano en el tiempo. Si nosotros tuviésemos que elegir hic et nunc entre: a) comer un dulce o; b) no sufrir la amputación de una pierna, como consecuencia del diabetes, seguro se elegiría la opción b). Erramos al actuar, porque nos equivocamos al momento de medir las situaciones. 

Por eso afirmo, que aquí no interesa tener una vida ascética; no intentamos estar lejos de los placeres ni librarnos de ellos. Pero para dominar ese arte de la medida, es necesario conocer lo que se califica  como bueno y como malo. No es indispensable vivirlo en carne propia, recuerden que poseemos la herramienta de la contemplación y nuestras facultades intelectuales para diferenciar la verdad del error. En otras palabras, nuestro carácter moral determina que seamos capaces de distinguir entre el bien auténtico y el bien aparente. 

La virtud requiere un esfuerzo, un dominio, un cálculo consciente y exacto.

FRATERNALMENTE

Luis.

M∴M∴

Resp∴ Log∴ Simb∴ Antonio Canales Olivares Número 64.

La axiología del Primer Grado.

Constantemente en nuestros trabajos se afirma una y otra vez que la Masonería es el estudio de la Filosofía Moral para conocer la práctica de las virtudes. Hemos establecido aquí que la Filosofía Moral, es más que una simple moral ya puede entenderse también en último término, como ética.

En varias disertaciones hemos dado conceptos de ética y de moral. En su libro De ética y de moral, José Luis López Aranguren nos dice que la ética es: …“la disciplina filosófica que nos dice, en el orden de los principios —no en el de los actos o el comportamiento singulares, de cada uno de nosotros, lo que es misión de la prudencia o, si se admite, de la casuística—, lo que es bueno y lo que es malo, en general, como comportamiento; o, dicho de otro modo, lo que hemos de hacer y lo que debemos dejar de hacer.”.

La moral debe entenderse como nos lo señala Fernando Fuentes Pinzón como: un sistema social de valoración de principios que tienen ejecución en la conducta individual. La moral es un sistema normativo, es decir, la moral no es descriptiva, no es una explicación de por qué una cosa es buena o no lo es; ella en realidad designa sólo lo que es bueno e impone la obligación de hacerlo; pero también nos refiere lo que no es bueno y nos prescribe no hacer determinadas conductas porque son malas. Todas estas sugerencias se apoyan esencialmente en la cultura y costumbre de la sociedad en la que nos toque vivir.

¿Les parece que comprender estos conceptos es difícil? Pues no. Ya lo dijo Schopenhauer «Predicar la moral es fácil, darle un fundamento es difícil». Darle contenido es lo más complejo realmente. Sin embargo, el objeto de este trabajo no es argumentar respecto a lo uno, ni a lo otro. En esta ocasión vamos en busca de algo más valioso, un análisis de mayor beneficio, que simples discusiones semánticas.

Lo que le da sentido a la ética e incluso a la moral, es la libertad. El mismo autor José Luis López Aranguren, nos invita a hacer una reflexión ¿Qué sentido tendría ocuparse de moral o de la ética, si nuestros actos, nuestro comportamiento, estuviesen rígidamente predeterminados? Particularmente no creo en el determinismo absoluto; soy partidario de la Ley Natural que reza “A toda acción le corresponde una reacción igual pero de sentido contrario”, según lo explicó Isaac Newton. En términos por ustedes conocidos, eso es es muy parecido a la Ley Hermética de causa y efecto.

Pero todo esto ¿qué tiene que ver con la axiología y más aún con la Masonería en su primer grado?

La axiología es la rama de la filosofía que estudia la naturaleza de los valores y juicios valorativos. No se limita a utilizarlos como concepto, sino que reflexiona sobre la naturaleza y pertinencia de los mismos, sin reducirse a juicios de valor o preferencias estimativas del todo subjetivas.

La siguiente pregunta es ¿Cuáles son los valores que podemos encontrar en los estudios masónicos del primer grado? Hay que hacer un análisis de ello acudiendo a la base fundamental de nuestra filosofía, la letra de la Masonería, nuestras liturgias. Cualquier opinión de los autores de Masonería incluida la mía, es solamente doctrina, opiniones valiosas, pero simples opiniones nada más; no son por sí mismas el contenido fundamental de la filosofía moral.

Recordando, leyendo y releyendo, encontramos que:

Desde la ceremonia de iniciación se nos enseña que en esta sociedad fraternal se busca encontrar solamente hombres de Honor, entendido este como aquella cualidad donde el cumplimiento de los propios deberes respecto del prójimo y de uno mismo, ocupa un lugar de primer orden. Yo diría primigenio e inalterable.

Creemos que a nuestras filas solamente pueden llegar seres humanos de pensamiento libre, con un deseo ferviente y puro de conocer la verdad. Desde este grado, no hacemos más que propugnar y exaltar la Libertad. Desde el punto de vista filosófico la entendemos como esa facultad humana para obrar como cada quien lo prefiera, responsabilizándose de sus acciones y aceptando los límites de nuestra naturaleza humana.

Magister nos señala que la Libertad, en sentido iniciático, es una adquisición individual, interior, fundamentalmente independiente de la libertad externa que pueden otorgarnos las leyes y las circunstancias de la vida. Es la libertad que se adquiere buscando la Verdad y esforzándose sobre el camino de la Virtud, o sea libertándose del error y de la ilusión, y dominando las tendencias viciosas, hábitos negativos y pasiones destructivas.

Para mi, la verdad es un valor por sí misma. Distinguir entre lo cierto y lo falso es la única forma de ejercer la libertad. Si bien la orden masónica no es una escuela, en ella se aprende que solamente estudiando, comprendiendo y escudriñando, podremos alcanzar la verdad y comunicarnos cuanto alcancemos de ella.

La igualdad es más que un elemento que integra una de nuestras divisas fundamentales. Para esta respetable corporación, nada valen las riquezas y los títulos que seducen al hombre. Al comprender esto, nos damos cuenta que nada generado por la mano del hombre puede hacernos mejor o peor que cualquiera. Entonces, no queda más que observar la naturaleza humana para entender que, el Supremo Hacedor de todas las cosas nos creó a todos iguales y así debemos tratarnos.

Lavagnini nos explica que la igualdad iniciática de la misma manera descansa sobre la conciencia de la identidad fundamental de todos los seres, de todas las manifestaciones del Espíritu o Suprema Realidad, por encima y por detrás de todas las diferencias externas de dirección y grado de desarrollo. Esta igualdad, que se realiza por medio de la Escuadra y del Nivel, es la que nos proporciona una justa y recta norma de conducta con todos nuestros semejantes, y nos asigna y nos hace ocupar el lugar que nos pertenece en el edificio de la sociedad, y en cualquier otro edificio particular al cual hayamos sido llamados para trabajar.

La humildad nos permite tener los pies en la tierra y no olvidar que nuestra naturaleza humana es finita y falible; mediante ella se comprende que no hay nadie más o menos que su prójimo, pues ante el rasero de la muerte se borran todas las distinciones. Vencer al ego no es tarea fácil, debemos emplear la virtud para lograrlo.

En los trabajos ordinarios de este grado se nos aconseja:

Desde la invocación hasta la clausura, podemos percibir que la Fraternidad es más que un modo de organización de la orden, la fraternidad como valor debe considerarse como la suma y el complemento de la libertad individual y de la igualdad espiritual, de las que constituye la adaptación práctica, siendo como la base del triángulo formado por esas dos líneas divergentes. La Fraternidad es, pues, tolerancia con relación a la libertad, y comprensión con relación a la igualdad, manifiesta en desigualdad.

También se nos aconseja la tolerancia, palabra que viene del latin tolerare y significa: soportar, ser paciente, consentir… el mal ( solamente cuando se busca evitar males mayores). Su punto de partida es el respeto al valor moral de la persona, a la dignidad del otro. De ahí que la diferencia de ideas nunca debe producir como resultado una falta de simpatía y menos aún antipatía entre dos hermanos. En honor a la fraternidad, más bien debemos tratar de comprendernos y de identificarnos mutuamente lo mejor posible con el punto de vista contrario. Toda antipatía es fundamentalmente una falta de comprensión, mientras que comprensión y simpatía son sinónimos.

En las enseñanzas de primera cámara hay muchos más valores, como la prudencia, la discreción, la moderación y otros más que se me escapan de la mente y que es mejor dejar para otra ocasión. Los valores que nuestra filosofía sostiene pueden ser englobados en lo que Adolfo Terrones Benítez y Alfonso Leon Garcia Gonzalez denominaron como una sana moral. En otras palabras, creo que en nuestra filosofía existe una progresiva moralización que siempre será social e individualmente aceptada, sin importar el tiempo, lugar, e incluso algunas circunstancias.

Si bien el objetivo del grado de aprendiz conforme a la letra de la Masonería es, sembrar en el neófito la duda filosófica que le permita aprender por sí mismo y desarrollar todas sus aptitudes morales e intelectuales, podríamos decir que el objetivo general de la Orden es formar hombres libres, ciudadanos del mundo.

Esta empresa no se ejecuta por el solo amor a la sabiduría, sino por el amor al género humano. Como nos dijo un querido hermano en la Gran Logia de Colombia: “No pedimos saber más para ser más sabios; queremos más conocimientos para poder ayudar más sabiamente”.

FRATERNALMENTE

Luis.

M∴M∴

Resp∴ Log∴ Simb∴ Antonio Canales Olivares Número 64.

MÁS QUE FILOSOFAR.

Estudiar filosofía no es lo mismo que filosofar. Por tanto, el estudio de la filosofía moral no es lo mismo que practicar las virtudes.  Por extensión, estudiar las virtudes no es lo mismo que hacer Masonería. Me dirán que esto ocurre en el deber ser, solamente. Sin embargo, hay que pensar en ello aunque sea difícil para que en la realidad se materialice y lo podamos percibir en nuestras vidas. 

Debemos aprender a hacer a través de la filosofía. Aplicar la filosofía a la propia vida o para analizar la vida con independencia del tema que se trate. Aprender filosofía es hacerla objeto de estudio. No es lo mismo saber el contenido de un libro de Aristóteles, que aplicar un conocimiento emanado de la obra del estagirita.  En otras palabras,  al leer un recetario sin preparar las recetas; no se está cocinando, solamente estamos aprendiendo de cocina. 

Todo mundo puede intentar ser filósofo, pero se requiere tener un método sistemático para lograrlo. Karl Jaspers en su libro “La filosofía desde el punto de vista de la existencia” nos comenta que el pensar filosófico sistemático requiere un verdadero estudio. Este estudio encierra en sí tres caminos:

Primero, el tomar parte en la investigación científica. Nos introducimos en este camino, si con nuestro estudio tomamos la experiencia de las ciencias, de sus métodos y de su pensar crítico; así vamos a adquirir una actitud científica que es supuesto indispensable de la veracidad en el filosofar. Este estudio también requiere examinar los textos con la técnica de la filología. Esto significa estudiar los escritos, a través del lenguaje como representación cultural, es entender lo que leemos más allá de lo que dicen las palabras, lo cual logramos contextualizándolas de la manera correcta.   

Segundo, el estudio de grandes filósofos. No se llega a la filosofía sino por el camino de su historia. Este camino es para el individuo un trepar, digámoslo así, por el tronco de grandes obras originales. Es como subir a los hombros de gigantes y a partir de ahí. podemos construir ideas nuevas, definitivamente mejorando nuestra visión.  

Tercero, el vivir a conciencia diariamente, la seriedad de las resoluciones decisivas y la responsabilidad de lo hecho y experimentado. Esto significa que aquel que logra filosofar, realmente consigue vivir a través del pensamiento filosófico. La filosofía  tiene que tener consecuencias en la vida diaria, porque así solamente podemos concluir que estamos filosofando y no simplemente estudiando filosofía.

Esto lo traigo a colación porque la Filosofía Moral como tal, sigue siendo filosofía. Debe haber una manera de estudiarla ¿Cómo? Ya sabemos que nuestro método es el simbolismo, pero creo que ese es el modo de enseñanza de la orden; no el método de estudio del masón. El  francmasón tiene como actividad un estudio que implica filosofar, aunque no nos guste ni siquiera leer. Muchas veces se ha dicho que es difícil llevar trabajos a Logia o aportar ideas nuevas; porque en otras tantas ocasiones ya se ha hablado del tema o incluso en la misma tenida, dos o más hermanos dieron cuenta del mismo tema.

Siguiendo las recomendaciones de Jaspers que son también aplicables a la Filosofía Moral, necesitamos leer textos donde se encuentren plasmados pensamientos fundamentados en procedimientos científicos o por lo menos, que pongan de manifiesto cuales son sus bases. Pero también es conveniente leer buscando el mensaje oculto en lo escrito, dando el contexto correcto a las palabras, oraciones y párrafos. 

Es un error suponer que antiguos textos y pensamientos filosóficos quedan en desuso, sólo porque en la modernidad se estima que  se encuentran plenamente superados. Para lograr un dominio profundo de un tema, es necesario analizarlo desde su origen, su desarrollo y su situación presente. Es válido comenzar nuestra labor donde otros dejaron su obra. Recordemos: que para una idea sostenida como  tesis, siempre existirá una antítesis y que cuando estas pugnan con fuerza, en todo momento podrá surgir una idea que toma lo mejor de ambas a manera de síntesis. 

En este sentido, como dije al comienzo: estudiar la Filosofía Moral no es practicar la virtud. Su ejercicio es una actividad individual que trasciende a la vida diaria y exige un estudio. Y por ello el secreto de nuestra Orden es inviolable, pues cada uno lo comprende en diferente modo. Para lograrlo debemos decidirnos con resolución, pero no inmutable, sino examinando y corrigiendo, pero tampoco esto al azar y capricho, sino con la gravedad (importancia) propia de la continuidad en lo intentado que hace del trabajo sucesivo una construcción, la construcción de nuestro templo.

Fraternalmente

Luis.