El Masón ante si mismo.

Cuando el ser humano se acerca a su trascendencia, lo hace a tientas, anteriormente distraído por el ruido del vulgo, después impulsado por una sensación de descontento en la vida que está llevando, movido por una voz de conciencia que le susurra preguntas, que anhela paz, que busca respuestas, que le impulsa a ir más lejos, alentado por un impulso interior que le dice que más allá de si mismo hallara un mundo muy diferente al que estaba acostumbrado, otra dimensión.
Luego cuando da los primeros pasos y se inicia en los misterios, como la misma palabra “iniciación” y su etimología lo dicen: viene del latin “initium” que significa comienzo, que a su vez viene del verbo “inire”, que significa entrar, por lo tanto comienza el camino hacia sí mismo, el camino interno.
Tan importante era esta premisa que en el oráculo de Delfos estaba esta inscripción “conócete a ti mismo y conocerás al universo y a los dioses” . En Egipto, la pirámide de KEOPS era un templo diseñado para que los futuros iniciados entraran físicamente en la alegoría de su propio ser, para entrar era la primera puerta un camino largo, estrecho y oscuro donde había que doblarse para conducirse al interior de la pirámide (a la oscuridad de sí mismo), guiados por otra persona al frente con una pequeña luz que apenas alumbraba unos pasos al frente haciendo alusión a lo poco que podemos ver de nosotros mismos al intentar auto conocernos.
Aquí en esta oscuridad el simbolismo se convierte en sabiduría, internalizando es como se construye el hombre y se forma el masón de adentro hacia afuera.
Este conocimiento que se tiene de si mismo es para conocer a los demás, para contemplar el mundo externo, ya que este en realidad no es más que un reflejo de cómo somos nosotros mismos.
Todo lo que el hombre siembre cosechará, si el hombre ama recibirá amor, si odia será odiado, si critica será criticado, todo lo que el hombre dice o hace volverá siempre a él.
Al entrar en si mismo hay una mente consiente, una subconsciente y una mente superior. La consiente es la que ve la vida tal y como se presenta y esta tiene el poder de darle órdenes a la subconsciente, la cual es una energía sin inducción, como la electricidad o el vapor, incapaces de actuar con dirección por si mismas sin una orden de la mente consiente. Estas dos nos hacen tener voluntad y discernimiento para practicar la virtud y combatir los vicios, libertad de decisión a cada acción que emprendamos o a cada palabra.
En el silencio, en la oscuridad de nuestro interior del ser, mas allá de la mente racional hay una mente superior, platón le llamaba el patrón perfecto, el diseño divino, es el verdadero destino del ser humano que ha sido transmitido por la inteligencia infinita, es ahí donde nos hacemos uno con el G:. A:. D:. U:. de esa mente viene la inspiración, la contemplación, el arte, y todo lo sutil que experimentamos en el mundo terrenal.
Con la mente consiente nos volvemos funcionales con habilidades sociales y personales, y con la mente superior en conexión con la divinidad trabajamos en lo espiritual y la parte sutil de la existencia
Bien dice el principio hermético “como es arriba es abajo, como es adentro es afuera”

Fraternalmente.

IVÁN ALBERTO RICO ORDOÑEZ.

A:. M:.

R:. L:. S:. Antonio Canales Olivares Número 64.

Nosce te ipsum

Cuando empezamos a transitar el sendero iniciatico, muy pronto nos damos cuenta de que el primer paso para avanzar es Conocernos a nosotros mismos. Muchos consideran incluso que este es el secreto secretorum (Secreto de los secretos).

¿Quién Soy? Es la pregunta clave!!!

Pero, como puedo conocerme a mi mismo? Por donde empiezo?

Parece raro sentirnos tan perdidos para iniciar esta tarea que pareciera ser tan sencilla, sin embargo, un primer descubrimiento al ser iniciado es este: NO NOS CONOCEMOS. Es triste, porque como pdemos no conocernos si estamos 24 horas al dia con nosotros mismos?

Es a traves de la misma pregunta: ¿Quién Soy? Que empezamos a caminar en este sendero. Al principio, siguiendo nuestra razon, podremos contestar: Soy Aldo (Por ejemplo), sin embargo, ese es mi nombre, no soy yo. Soy Ingeniero! Negativo de nuevo, esa es mi profesion. Soy padre de familia, soy esposo, soy hijo, soy mexicano, pero de nuevo son respuestas incorrectas. Todos estos son roles que desempeñamos durante nuestra vida actual, pero un primer aprendizaje que debemos tener es que nosotros no somos ninguno de esos roles.

Pero entonces ¿Quién Soy? Pareciera ser frustrante ya que llega un momento en que nos quedamos sin una respuesta, pero es precisamente ese momento cuando debemos abrir los ojos de nuestro corazon y darnos cuenta que no podremos llegar a una respuesta a traves solamente de nuestra razon, ya que por lo general esta no va mas alla de lo material, de lo actual.

Entonces empezamos a preguntarnos si hay algo mas? Y la respuesta es si. Al momento de descbrir esto, es cuando debemos realmente adentrarnos en el estudio de nosotros mismos y descubrir de que a pesar de que hay muchas diferentes versiones de nuestra constitucion como seres humanos, al final, todas las versiones (Con excepcion de las 100% materialistas) indican que si somos algo mas que carne y huesos. Pero que somos entonces? Y como nos lo podemos explicar?

Las versiones mas basicas indican que estamos constituidos de cuerpo, alma y espiritu. Otras mas avanzadas, nos dicen que estamos constituidos por 7 diferentes cuerpos o capas, cada una de diferente naturaleza, siendo unos mas densos y otros mas sutiles. Estos 7 cuerpos son: Cuerpo etero-fisico, cuerpo vital, cuerpo astral, cuerpo mental inferior, cuerpo mental superior, cuerpo budhico, y por ultimo lo que le llaman Atma.

Pero de que nos sirve cnocer esto? Porque es importante?

En el camino iniciatico, sea cual fuere, lo que se hace es trabajar en uno mismo para volver al centro, regresar al paraiso, lograr la union con la divinidad o como sea que queramos llamarlo, pero desconocemos la forma en que debemos hacerlo. Cada uno de nosotros, lo que en realidad debemos trabajar, siempre con este bjetivo en mente, es nuestra alma (Que se corresponde con el cuerpo astral y mental principalmente), sin embargo, para poder trabajar efectivamente con nuestra alma, debemos trabajar primero con nuestro cuerpo mas denso, es decir el etero-fisico, porque de otra manera, no podremos avanzar mucho en trabajos mas sutiles.

Empezando pues en orden, lo primero que debemos hacer es conocer nuestro cuerpo fisico, saber de que esta constituido, cuales son sus necesidades, como podemos cuidarlo y fortalecerlo para mantenerlo en optimas condiciones. Y una vez que lo entendamos, aplicarlo, es decir, hacerlo vivencial, porque de nada nos sirve saberlo si no lo vivimos.

Para fines de este trabajo, que sera el primero de una serie algo larga de trabajos consecutivos, les adelanto que nuestro cuerpo fisico en realidad es etero-fisico, porque ademas de componerse de solidos, liqidos y gases, tambien contamos con 4 cuerpos etericos que tienen funciones muy especificas, principalmente con todo aquello que nuestro cuerpo hace de manera inconsciente, estos son: Eter Quimico (Relacionado con sistemas de asimilacion, digestion y excrecion principalmente per tambien con el proceso respiratorio), Eter Vital (Relacionado principalmente con las fuerzas que se encargan del mantenimiento de la especie, es decir, el sistema reproductor), Eter Luminoso (Relacionado con los sistemas cardiovascular y linfatico que son los que se encargan de la circulacion de la sangre y mantener el calor corporal), y el Eter Reflector (Relacionado con la memoria y los recuerdos).

Como ven, ademas de estudiar la anatomia fisica de nuestro cuerpo, que nos ayudara a entender como funciona cada organo y de que nos componemos como seres humanos, tambien debemos empezar con estudios de nuestra contraparte eterica, ya que asi comprenderemos todo aquello vinculado a las funciones involuntarias de nuestro cuerpo, y que son esenciales para el buen funcionamiento del mismo.

En el proximo trazado, les expondre algunos detalles importantes sobre nuestro cuerpo etero-fisico, y los principales cuidados que debemos tener para conservarlo lo mejor posible.

Fraternalmente.

Frater Kalki

M M

RLS Antonio Canales Olivares Numero 64.

¿Por qué Don Quijote de la Mancha no fue inciado en Masonería? Fantasía Masónica.

¡ALARMA! ¡ALARMA! A las puertas del templo llaman profanamente.

¿Y Quien osa interrumpir nuestros trabajos?

Soy yo, el hermano terrible que conduce a un caballero sin tacha, triunfador sobre hidras y dragones, el mas alto de la andante caballería.

¿Y con que derecho pretende que le demos entrada?

Con el de haber nacido en el reino de la quimera, de un titan de brazos de mármol y alma de oro, con el de ser amo y señor del Ensueño, ser invencible y alguna vez, vencedor en singular combate de los gigantes y del caballero de los espejos. Con el de haber hecho huir a turbas de fantasmas y con el de ser esclavo y servidor de Doña Dulcinea.

Siendo así, que pase.

¿Cómo os llamáis?

Alonso Quijano, llamado el bueno.

Retiraos, ¡no sois el que esperábamos ¡

Retiradme la venda y dadme mi invencible espada y os enseñare la forma de tratar a un caballero.

Perdonad, vuestro valor es tanto, que solo existe un hombre en el mundo que pueda igualarlo y hablar con tanta arrogancia.

Quien ¿Además de mí?

Don Quijote de la Mancha, el hombre cuyo lugar estas ocupando en estos momentos.

El mismo que viste y calza, o que medio viste y que medio calza, ¡Soy Don Quijote!

¿Sois en verdad el que decís?

Probad mi valor y os convenceréis.

Nos basta vuestra palabra, continuemos.

¿De dónde venís?

Del olimpo, en busca de una Diosa.

¿Quién es esa Diosa?

La Verdad, fuerte, inmortal y bella, personificada en este mundo por mi señora y dueña, doña dulcinea, ante cuya majestad hinco reverente la rodilla.

Deteneoos!… no debéis inclinaros sino ante el Dios Creador de todas las cosas, ante el señor de la vida y de la muerte y al que nosotros llamamos el Gran Arquitecto del Universo.

Quien me ha creado a mi y a vosotros, el que me dio todo lo que soy y lo que valgo merece mi homenaje, así como lo mereció siempre la dueña de mi vida y de mi muerte, mi dulcinea.

Bien, ya que sois su caballero, decidnos ¿Qué es la Verdad?

La verdad, única, indivisible, inmarcesible, majestuosa y firme, inconmovible y eterna es el amor.

Decidnos, ¿Qué es la Belleza?

Belleza es todo lo que fulge, lo que alumbra, lo que crea, lo que permanece, lo que se admira, lo que no se juzga, sino que se siente. La belleza como la verdad, es única y eterna.

¿Creéis en la igualdad?

No, la igualdad es imposible. Los dedos de la mano aun siendo de la misma naturaleza y del mismo tronco, no son iguales. Un hombre no es igual a otro hombre, aun naciendo del mismo vientre.

¿Que pensáis de la fraternidad?

Que también es un mito, pues, si no podemos ser iguales, tampoco podemos ser hermanos y debemos admitir que no podemos sustraernos a esa ley inmutable.

Y ¿La libertad existe?

No hay mas que una, la de echar a andar por el bosque o el camino, encerrarse en la torre de marfil de la propia libertad y acatar lo hecho y mandado por los hombres, el rey, los impuestos, las leyes, la escuela, la religión, que no son sino algunas fronteras de lo que llamamos libertad. Esta no existirá jamás, ni siquiera si alguna vez los hombres fuésemos iguales y fuésemos hermanos.

¿Que le debéis a Dios?

A Dios le debo una vida que no le pedí nunca, pero como se la devolveré algún día, me siento libre de tal deuda.

¿Que debéis a vuestros semejantes?

Al barbero por sus servicios debo tres ochavos, a mi fiel escudero sancho, le debo claridad de pensamiento, enseñanza del pueblo que sufre y espera, la frase que no deja dudas, lealtad de perro en corazón de hombre, mucho le debo a ambos pagare con la misma moneda de aire y luz, así pues, declaro que en verdad nada debo a mis semejantes.

Y a vos, ¿Qué os debéis?

Me debo la gloria y la inmortalidad. De pronto el Hermano terror se acerca y colocándole la punta de una espada sobre el pecho de don Quijote le pregunta:

¿Qué sentís?

Apenas y se siente un leve punzón sobre mi ardiente y noble corazón.

¡Es una Espada ¡

¿Una Espada? Mal habla de quien tan débilmente la empuña.

Que dios os guarde de que penetre en vuestro pecho, es el castigo que se daba y aun se da a quienes cometen perjurio y faltan al honor de nuestros elevados principios.

¿Pues a donde vais?

Ya os lo dije, a la gloria

¿Y que es la Gloria?

Encontrar a la verdad, a la virtud, a la belleza, a la fuerza y al candor, personificadas por mi señora Dulcinea.

¿Qué es justicia?

Una vara que se dobla, vara imantada por el poder y que se inclina en favor de quien lo ejerce. Los hombres con la bolsa llena de dinero no son hombres frente a la justicia, sino mercaderes que la compran. La justicia humana es una balanza manejada por una diosa ciega y proxeneta, pero que no es sorda, pues conoce el ruido y el peso del oro.

¿Queréis jurar y cumplir y acatar nuestras leyes?

No, porque nadie debe jurar sin saber lo que jura, los juramentos se hicieron para los humildes de corazón, para los débiles, para los que al sentir que su voluntad flaquea tienen que asirse a una tabla de salvación por medio de un juramento.

¿Creéis en dios?

No, siento su influencia. Dios es la vida y es la muerte, es la fuente suprema y única de las cosas, porque ambos estados son los limites de nuestro transito en el mundo. Entre la nacencia y la muerte se encierra todo lo que habremos de ser, de sentir, de pensar, sufrir o de gozar. Dios es la causa y el efecto y esta en todas las cosas. Dios lo es todo y si dios está aquí está en la espada que no se hundió en mi cuerpo, en este lazo que no ata, en mi pie descalzo, en mi pecho y en vuestros pechos, esta en y con nosotros, y si dios esta en mi tengo algo de dios y si tengo algo de dios soy indigno de tamaña ofrenda.

Por último, decidnos ¿Creéis en la fuerza Creadora?

No, fuerza creadora o superior es la que hace a los hombres grandes, la que hace mártires y santos, guerreros invencibles y sabios sin sueño ni descanso, médicos que curan la lepra.

¿Creéis en la humanidad?

¿No, porque habría de creer en una fuerza humana? ¿Por qué creer en algo mortal, terreno, bastardo y sucio, obediente de la carne?

Cumple a mi deber informaros que después de haber escuchado vuestra incoherente forma de pensar, no podemos aceptaros en la Augusta institución que os habla por mi conducto.

Ya lo sabia y lo siento por vosotros, perdéis conmigo la quimera la sana locura de los soñadores, la realidad tangible de los prácticos, perdéis al rechazarme, la única oportunidad que se os deparaba para ser inmortales, perdéis la única razón que deberíais tener para afirmar que vuestras doctrinas son indestructibles, inatacables, justas y fraternales. Vosotros perdéis mas que yo, os lo aseguro.

¡Arrojadlo de aquí! Rugió con ira el venerable maestro, sacadlo de aquí para que no nos contamine.

He aquí, hermanos míos por que no fue iniciado en masonería Don Quijote de la Mancha, don Alonso Quijano llamado el Bueno.

*Tomado de: REVISTA ULTRA, Cuarta epoca, numero 2
Mayo del 2007
Por: Fernando Andrade Warner
Pagina 64

Simbolismo de la vela.

La Vela tiene un profundo simbolismo durante los rituales masonicos, ya que es a traves de ella que establecemos un parentesis. Al encenderla, estamos comunicando a nuestro Ser Interno nuestra intencion de trabajar interiormente. Digamos, que es una forma de invocar a nuestro maestro interior. Y al apagarla, cerramos el periodo de Ritual.

La vela, representa la presencia del elemento fuego e incluso su control, y en ella podemos notar una confluencia de lo Alto y lo bajo: el pabilo funde el cebo, y de ese modo el cebo entra en conexión con el fuego. Cebo, pabilo y fuego, tres elementos que nos recuerdan al Cuerpo, el Alma y el Espiritu. Si quitamos uno de ellos la vela pierde totalmente su sentido.

Para que la vela destaque tiene que haber oscuridad. Una vela a pleno dia pasa inadvertida. Podemos decir entonces que la luz es una consecuencia directa del fuego, por lo tanto, la vela nos brinda luz por un lado, calor por otro, y esa luz y ese calor generan las condiciones propicias para que nazca la vida. Luz, vida y calor, o bien, luz, vida y amor. Tres elementos propios del fuego y tambien del sol.

Por eso, una simple vela tiene la virtud de conectarnos con el fuego primordial, con el punto de origen del que habla la tradicion iniciatica, y objetivo de cualquier ritual. En las iniciaciones antiguas, como en las actuales, las velas siempre estuvieron presentes.

Lamentablemente, la mayoria de las veces por comodidad, las velas han sido sustituidas por lamparas, lo cual evidentemente, elimina el fuego de la escena y las connotaciones simbolicas terminan desdibujandose.

Desde una perspectiva ritualistica, no hay punto de comparacion entre una vela y una lampara. Podemos hacer un experimento: Contemplar una vela por un lado y una lamparita por otro y tratar de detectar que es lo que nos transmiten. (Hacer ejercicio)

Cuando las velas son confeccionadas con cera de abeja suman un simbolismo mas, ya que la abeja representa la diligencia, la laboriosidad.

Otro elemento a destacar del simbolismo de la vela es su verticalidad, lo cual propicia un encuentro entre lo de arriba y lo de abajo, determinando asi un impulso ascensional que puede observarse en esa llama que va subiendo hacia lo alto, lo cual nos ayuda a elevar nuestros mejores deseos, conectando lo terrestre con lo celeste.

Por ultimo, la vela representa la divina presencia que en hebreo recbe el nombre de “Shekinah” y que en la ritualistica siempre establece un centro. Dicho de otro modo, los cuatro puntos cardinales: Norte, Sur, Este y Oeste, representan los 4 elementos que convergen en un punto central ocupado por ese candil, por esta llama encendida que es la presencia de Dios en medio de nosotros.

Y mas aun, en el silencio y en el ambito sereno de un templo o de un sanctum, esta presencia de Dios en medio de nosotros se convierte en la presencia de Dios en nosotros, llenando nestro corazon de todo lo Bueno, Bello, Justo y Verdadero.

En fin, como vemos, las velas no se colocan en nuestro Templo o Sanctum por capricho, ni por decoracion, sino qe estan transmitiendo cosas, nos estan conectando con otras realidades, nos estan ligando tambien con nuestro maestro interior.

Todas las cosas estan comunicandonos algo. Todos los objetos que coloquemos en nuestro entorno (Y sobre todo en lo ritualistico) nos estan hablando.

FRATERNALMENTE

FRATER KALKI.

M M

RLS Antonio Canales Olivares Numero 64.

El mito de Sísifo y el ultimo viaje del grado de compañero.

En el grado de compañero el objeto de los estudios se centra en el conocimiento de uno mismo a través del estudio de las facultades de los cuales nos doto el G.’. A.’. D.’. U.’., tengo fundamento litúrgico para sostenerlo.

Si se tuviera que resumir la palabra “masonería” en una sola acepción que implicara una acción, desde mi punto de vista seria el estudio. Recordemos que la letra de la Masonería señala que esta es el estudio de la filosofía moral para conocer la práctica de las virtudes.

Este sistema filosófico y moral sugiere una conducta la cual llevan implícito un objetivo fundamental, una acción indispensable para alcanzar la virtud y la instrucción que buscamos. Este objetivo es elevar el nivel de conciencia del masón.

Una persona inconsciente se encuentra privada de su facultad de pensar, de lo único que nos distingue entre los animales. Entonces es claro que el fruto de nuestros esfuerzos labrando esta piedra bruta, incrementa el nivel de conciencia. Por eso es necesario conocer, entender y saber emplear nuestros sentidos. La filosofía moral no persigue que el masón viva intensamente, le enseña a existir conscientemente.

Cuando la atención se dispersa, el nivel de conciencia disminuye y la información que recibimos por parte de nuestros sentidos es mínima, convirtiéndonos en un ente repleto de datos que nulifican a su vez, su capacidad de pensar y discurrir.

¿En qué momento se puede elevar el nivel de conciencia? A todo el mundo se le vende la idea de que el nivel de conciencia puede incrementarse a través de la meditación; no estoy en contra de esta premisa, pero a veces es muy complejo darse un momento para viajar a nuestro interior y conectarse consigo mismo y con el Ser Supremo.

En la mitología griega se cuenta la historia de Sísifo un rey de Éfira. Él se distinguía por ser un hombre sumamente inteligente. Su ingenio superaba a la mayoría de los hombres y a veces hasta los dioses. En una ocasión Sísifo necesitaba que un río pasara cerca de su pueblo y para ello intentó convencer a Asopo  el dios de los Ríos de que le concediera ese favor. En aquella ocasión Zeus habían raptado a La hija de Asopo y éste le pidió a Sísifo que le ayudara encontrarla, a cambio de ello le concedería su río.

Sísifo se enteró de que Zeus había ejecutado el rapto e informó a Asopo quién logró salvar a su hija de las garras de su captor. El dios del trueno como consecuencia de la acción de Sísifo, lo persiguió sin mucho éxito y luego con apoyo de Hermes el dios mensajero logró capturarlo. Como castigo lo mandó al inframundo a que purgara su pena.

En aquel lugar Sisifo convence a Hades para que le permita regresar a la tierra con el fin de vengarse de su esposa pues ella omitió celebrar el funeral debido y tenía un gran odio hacia ella. La petición fue concedida y Sisifo vuelve a la vida; pero nunca cumplió la promesa hecha al dios del inframundo. Esto nuevamente ocasiona la ira de los dioses quienes nuevamente le capturan y le imponen como castigo, el único que pensaron, no podría soportar.

La condena era que Sisifo debería de empujar colina arriba una gran piedra y llegando a la cima, dejarla caer cuesta abajo, para volver a subir la roca y de nuevo verla descender para emprender una vez más la misma acción, así por toda la eternidad. Pero Camus hace una explicación de la que podemos deducir que ante lo absurdo de la vida, el tedio que genera la rutina mal entendida, aunque derive de una actividad del trabajo, debe ser superado.

Hay quien todos los días se levanta, vamos al trabajo por cuatro horas, sale a comer o vuelve a casa para intentarlo; para luego volver al trabajo por otras cuatro horas de labor. Así de seis días a la semana para descansar un solo día y luego emprender el mismo camino, una y otra vez, por semanas, meses y años.

 ¿Cómo relaciono este mito con el último viaje del compañero? Pues porque el dolor, el tedio, lo absurdo y el vicio, sólo se vencen con nuestro pensamiento. Frente a ellos no puede haber resignación de ningún tipo. Y dudo que ir hacia atrás, sin herramientas sea por defecto algo que siempre sea negativo. En realidad creo que lo que este viaje busca es elevar el nivel de conciencia, no caemos en cuenta porque vamos sorprendidos por llevar las manos libres.  

Las acciones sin sentido, absurdas, resultan de difícil comprensión para los seres humanos pensantes y tal parecería que entre más se eleva el nivel de conciencia, mayor es el castigo al intentar comprender lo absurdo, lo que no tiene significado. Así le sucedió a Sisifo.

De la lectura del libro de Albert Camus “El mito de Sísifo”, el autor hace un planteamiento que me hizo cuestionar lo yo había dado por conocimiento firme y aceptado, en relación al último viaje del compañero masón, aquel en el que ya no llevamos herramientas de trabajo. Recuerdo que la liturgia habla de un significado Moral para ese periplo, en los viajes anteriores llevábamos instrumentos de trabajo lo que supone que los empleábamos, y que por consecuencia siempre marchábamos adelante; mas en éste estábamos ociosos, y en vez de seguir con el progreso, retrocedíamos al barbarismo.

El autor explica la forma en que podemos comportarnos ante el absurdo, de alguna forma siendo hombres rebeldes. Pero ¿Qué relación guarda esto con el segundo grado? Reitero, me hace sentido este viaje, en tanto resulta útil al recipiendario para elevar su nivel de conciencia.

La Masonería coloca al trabajo como una actividad esencial del hombre, pues da frutos muy buenos. Pero tampoco prescribe que el ser humano se esclavice en su labor. Quien se afana demasiado en sus deberes, pone una venda en su ojos que no le permite ver más allá de sus herramientas y el resultado de su esfuerzo, dejando pasar la vida. Por eso el momento de ocio, si es de provecho, es el único instante en que se puede si quiera pensar y poner atención en lo que se está haciendo.

No siempre es necesario caminar hacia el frente o para adelante; el sentido y contenido de nuestra vida, aunque absurda, es algo que cada uno le confiere. Alan Watts nos dice que la conciencia es una visión de la realidad libre de ideas y prejuicios. Para desarrollar esa visión hay que conocernos a nosotros mismos.

Para lograrlo no basta el trabajo físico, intelectual o moral; se necesita del momento de descanso o de ocio que nos ayude a decantar las ideas y que permita contemplar lo que nuestros sentidos captan, para valuar en su exacta dimensión las experiencias.   

Ustedes qué piensan: ¿si retrocedemos, si marchamos sin herramientas, si no damos pasos al frente, hemos tomado un camino equivocado? 

FRATERNALMENTE

LUIS

MM

RESP LOG SIMB ANTONIO CANALES OLIVARES NÚMERO 64.

Los siete vicios.

Durante nuestro proceso iniciático, siempre hemos mantenido la premisa de “elevar templos a las virtudes y ahondar pozos sin fin a los vicios”…, este hermoso precepto lo mantendremos a lo largo de toda la carrera masónica, porque es la esencia viva del trabajo de nuestra orden. Pero esta ardua tarea de encerrar a los vicios parte del principio fundamental del compromiso con el trabajo interior, la disciplina en el trabajo esotérico es la herramienta fundamental para poder iniciar la colosal tarea de edificar ese templo interior.

Para encarcelar y dominar los vicios hace falta cavar primero los pozos y esa tarea se inicia desde el primer momento que empezamos a estudiarnos a nosotros mismo, desde el momento de la iniciación masónica, en esa parte fundamental en donde nos fundimos con el elemento tierra. En este análisis tenemos la primera arma para iniciar el estudio de esos emblemático siete vicios, que derivan en tantos elementos perjudiciales que truncan y atrasan el trabajo de todo iniciado, esa arma es la rectificación, que nos dará la luz para aceptar que tenemos esos vicios, que nos tienen dominados, que nos manejan en muchísimos casos a su antojo, pero que hemos tomado la decisión firme de ahondarlos para siempre en los pozos sin fin.


Pero sin el compromiso claro de un trabajo consciente sobre el desarrollo de nuestro espíritu no podremos lograr la meta, aun cuando el gran arquitecto nos entregue todos los dones y todas las herramientas posibles. Lo lejos que podamos llegar en ese trabajo asignado desde la etapa de aprendiz cuando recibimos la luz, es asunto exclusivo de cada Q.’.H.’. ya que para poder edificar la obra que no es más que el dominio de esos sietes vicios y transmutarlos en virtudes, se requiere, alto desarrollo espiritual, una vida de constante humildad, mucha auto-observación y sobre todo servicio a nuestros semejantes, procurando siempre ayudar y enseñar cuanto podamos, que es lo que nos dará el capital suficiente para lograr convertirnos en verdaderos alquimistas de la luz. Al integrarnos con nuestro espíritu, que no es más que nuestro maestro interno, ese venerable maestro, de muchas existencias que hoy dominado por lo denso de la materia que ocupa, rodeado de esos vicios que hoy en día están más acentuados en este plano, busca incesantemente las respuestas en diferentes caminos, hasta encontrar el compendio de herramientas que lo ayudara a edificar su obra y lo enseñara a practicar la alquimia y transformar una serie de elementos que por sí solo serían perjudiciales para su obra, en virtudes que lo consagran en el camino duro del proceso de construcción de su templo interior.

Luego de analizar y consultar alguna bibliografía y coincidir en su mayoría coloco los siete vicios: 1- La pereza, como primer aspecto negativo a estudiar y analizar, porque la inconstancia, la falta de compromiso que derivan directamente de este, hacen que los trabajo se atrasen y truncan la obra de todo iniciado, pero si sabemos trabajar este vicio a beneficio de nosotros transformándolo en la virtud de la constancia, del amor al trabajo espiritual y material, los resultados serán evidentes en el proceso de manejar los otros seis vicios; 2.La lujuria, cuánto daño y desequilibrio conlleva este elemento altamente perjudicial para el iniciado, afectando su entorno y a su familia, llevándolo a cometer cuantas abominaciones podamos imaginar convirtiéndonos en verdaderos esclavos, deshonrando el don más sagrado conferido que es el poder creador a través de la energía sexual, prostituyendo esa llama sagrada del amor en el altar de las bajas pasiones que quema la vida, y oscurece el alma llevándonos sin medida al abismo de la degeneración.

Pero el iniciado medido a su trabajo, dominado y enterrando este
vicio encama el más grande de las virtudes que es el amor puro, ese que lo
establece como hombre libre y de buenas costumbres, entregado a su familia y a la
formación de ésta con el arma más poderosa que es el ejemplo, vivificando el
verdadero uso de la moral para construir, recordando siempre que sin una vida ética
y sin practicar la moral, ningún progreso espiritual es posible; 3. La ira: que tanto
nos ciega, que nos perturba y nos convierte en amargados, que retrasa nuestro
trabajo y nos aleja de la familia y los hermanos, esa que es la base del egoísmo que
nos ata a una vida llena de maldad, es sin duda unos de los factores más
perturbadores en el proceso del crecimiento espiritual, desvanece el amor y sin
amor es imposible crear obras a la Gloria Del Gran Arquitecto Del Universo. Al
transformar la ira en armonía con nosotros mismo y nuestros semejantes,
rectificando, corrigiendo, ayudando y sobre todo perdonando, podremos seguir
cultivando el arte de trasmutar los vicios en virtudes y en este caso particular la
armonía espiritual necesaria para ejecutar ia obra; 4. La gula es otro factor
destructivo que generalmente vinculamos con la forma afanosa y desmedía de
consumir alimentos, pero este vicio aplica, al cigarrillo, la bebida, y otras tantas
cadenas que llevamos encima por permitir que éste viva de nosotros, como parásito
que destruye poco a poco nuestro cuerpo físico que fue prestado para cumplir la
obra de redimirnos en este plano. Al trabajar con este vicio y convertirnos en seres
comedidos, es decir, que es moderado, no exagerado, agresivo ni irrespetuoso,
disfrutaremos de una vida más plena, sin excesos y sin abusos de ninguna índole,
impidiendo que por nuestros propios actos destruyamos la materia que ocupamos
y el daño que muchas veces sin saber infringimos a nuestros semejantes; 4.-La
envidia sin duda, nos ciega y nos convierte en prisioneros de las más viles ilusiones,
apartándonos del trabajo por estar pendiente del trabajo de los demás, por lo que
es necesario tener la balanza del equilibrio al admirar los progresos del prójimo para
que por justo sacrificio y esfuerzo se logren las metas espirituales y materiales. 5.- La
avaricia es otro de los más perversos vicios, que nos encadena y nos ciega en el
terrible mundo del materialismo, que es atraso de todo tipo, paralizando por
completo cualquier adelanto en nuestra obra interior, llevándonos a cometer los
peores crímenes por el amor desmedido de las riquezas materiales. La dominación
de este vicio nos lleva a un comedido uso de lo material, para el desarrollo y la
mejora de la calidad de vida para nuestras familias y hermanos, sin descuidar el
óvolo, de la beneficencia que tiene que plasmarse tanto en el plano material como
en el espiritual. 6.La soberbia y 7. El orgullo, no son más que el antifaz que sigue
puesto en nuestros ojos e impide ver la luz que se nos entregó en el día de nuestra
iniciación, es un sentimiento de valoración de uno mismo por encima de los demás
impidiendo de verdad entregarnos a una rectificación verdadera y por ende dar inicio
al trabajo de dominar estos aspectos negativos que destruyen y paralizan el trabajo
ya iniciado.

Para cumplir con el sagrado precepto de “ahondar pozos sin fin a los vicios y elevar templos a la virtud”, tenemos que liberarnos primero nosotros de los vicios, para construir esa prisión donde después de juzgarlos por la oscuridad en que nos han mantenido en este plano hemos de meter a esos vicios, para transmutarlos y lograr así nuestra gran obra: Perfeccionar nuestro templo interior. A L.’.G.’.D.’.G.’.A.’.D.’.U.’., S.’.F.’.U.’.

Es cuanto.

FRATERNALMENTE

LUIS RAUL JIMENEZ FIERRO.

M.’.R.’.G.’.M.’. DE LA M.’.R.’.G.’.L.’. COSMOS A. C.

DEL R.’. E.’. A.’. y A.’. DEL ESTADO DE CHIHUAHUA. 2021-2024.

Causas que pueden matar una Logia.

El abatimiento de columnas es un fenómeno que puede presentarse al interior de las logias; es un suceso funesto que deseamos nunca suceda. Siguiendo las ideas expuestas en el “Manual de Masonería Simbólica” de José Díaz Carvallo, analizaremos las causas que pueden desintegrar una logia, lenta o rápidamente. 

El autor comparte 9 causas, pero aquí abordaremos sólo 5, las cuales creo son las más representativas.

1°.- No asistir a los trabajos con regularidad.

La asistencia del latín: _ “assiduus” _, significa “el que está al lado”. La asistencia es una de las virtudes del masón , no se trata solo del comportamiento social, del compromiso asumido, sino de la participación en un Egregor que beneficia a los que están “a su lado”; se refiere al eslabón de la cadena; la necesidad de la formación del grupo.

2°.- Ser oposicionista sistemático a todo, provocar discusiones inútiles que molesten a los HH.’. y demostrar a cada paso un espíritu de contradicción.

Toda logia es un grupo y como tal, para su buena marcha necesita que entre sus integrantes siempre exista una comunicación abierta y respetuosa. No obstante, para nosotros es importante que en todo momento, se aplique la tolerancia respecto a las ideas y opiniones de los hermanos. 

Quién sistemáticamente se opone a todo, da muestras de que no comparte los mismos objetivos que el resto de integrantes. Aquí debemos distinguir entre la facultad de disentir, que se funda en el justo discernimiento, y la caprichosa opinión sustentada en la pura necedad. Entendemos que en la base de nuestras opiniones están nuestras percepciones; pero en todo tiempo, debemos estudiar, para poder opinar fundamentados en el conocimiento de causa. 

3°.-  No pagar puntualmente sus cuotas mensuales, y querer que el Tesoro siempre esté a flote.

Este es un aspecto importante, porque la Masonería, aún y cuando estudia de manera importante lo que es la Caridad, desde mi punto de vista no puede confundirse con la beneficencia.

La Caridad es una virtud teologal que para nosotros, desde el punto de vista litúrgico es: la Fraternidad, inspirada en las buenas acciones. Por otra parte la beneficencia se puede entender como  el conjunto de acciones dirigidas a hacer el bien a los demás. 

En  la orden masónica, no puede  haber en ningún momento ni el deseo ni la acción que busque el lucro. A lo más, lo que nosotros hacemos es llevar a cabo obras para el sostenimiento de nuestra augusta institución. En la Orden Masónica únicamente importa el honor, la virtud y el talento;  quien busque el amor al dinero, encontrará que aquí entre nosotros nada valen los títulos, posesiones y riquezas que seducen al hombre, haciéndolo al final desgraciado. 

4°.- No aceptar cargos ni comisiones, ya que es más fácil criticar a los que aceptan, que cumplir con Dios.

A la Masonería se llega a trabajar, es un compromiso de por vida. Constantemente tenemos que trabajar contra nuestros enemigos naturales, las pasiones y contra otros muchos más peligrosos. No obstante, nuestro trabajo no siempre es solamente intelectual o espiritua. En otras tantas ocasiones requerimos de empeño, energía y ánimo para poder cumplir con los encargos que nos confiera la Logia.

No son tareas sencillas, debemos estar siempre prestos para servir y cumplir con nuestro deber, porque sabemos que nada da más felicidad, que precisamente poder admirar el deber cumplido.

5°.- No dar su opinión sobre algún asunto, y murmurar fuera del taller sobre la resolución que sobre él se haya tomado, diciendo cómo debía haberse hecho.

La Masonería señala que todo concierto humano exige orden y disciplina. Es necesario que unos gobiernen y otros obedezcan, sin abusos por parte de los primeros y sin envidias ni murmuraciones por parte de los segundos. En todos debe existir el deseo de agradarse mutuamente, procurándose la mayor satisfacción, una sola tendencia, una sola finalidad, un solo propósito, son los que deben guiarnos.

Estas reflexiones se comparten con la única intención de que los integrantes de las logias nunca caigan en conductas que debiliten o extingan la luz de sus respectivos talleres; no basta más que recordar que es muy bueno y delicioso habitar los hermanos juntos y en armonía y que siempre venimos a Logia para buscar los senderos de nuestra propia superación. Entre nosotros no hay uno mejor ni peor, pregonamos la igualdad fraterna y juramos socorrernos mutuamente, uno para todos y todos para uno.

Fraternalmente

Luis.

La filosofía masónica, un antídoto contra el sentido común. La parte individual. (*).

El sentido común es una aplanadora por la cual todos piensan lo mismo y dicen lo mismo. Ya he comentado aquí que donde todos piensan igual, entonces esto es señal de que nadie piensa realmente.

En el primer grado se podría decir que la filosofía fundamental que se estudia, es lo sustentado por Descartes en “El discurso del método”: la duda filosófica. Llegamos a la Orden Masónica  porque intuimos que existe una verdad, la cual dista mucho de lo que el común de los hombres afirma. Desde el primer día la Filosofía Moral nos enseña que quien no piensa o no examina, que el que jura en las palabra de otro y se abstiene de investigar, si lo que se le enseña o se le  ha enseñado es cierto, no es un hombre, es una máquina. Dudad amigo mío de lo que no conozcais o no comprendais por vos mismo.  

Cuando René Descartes dijo: “Cogito ergo sum”, puso en el centro de toda actividad de pensamiento al ser humano. Dudar de todo es una expresión de nuestra libertad. La libertad se ejerce pensado, es decir, requiere una conciencia crítica.  El “no”, decir que no,  es un principio fundamental de la toma de conciencia, porque el “si” es siempre la afirmación de lo que está establecido. Decir que “no”, muchas veces es afirmarse a sí mismo. 

La libertad de pensamiento es la única a la que podemos aspirar, un lugar donde podemos ser totalmente libres. Como dijo Adan Watts: “No somos libres para trazar un círculo cuadrado, para vivir sin cabeza o detener ciertas acciones reflejas. Estos no son obstáculos para la libertad, sino condiciones de la libertad”. Pero soy libre para hacer todo aquello que no sea una contradicción y para pensar de la forma en que me sea posible.

Hay gente que no piensa, que es un sujeto pensado. No emiten ideas propias, repiten las ideas de los otros. Porque hay una ideología comunicativa que incide en la vida de la sociedad. 

¿Acaso crees que tú piensas sólo aquello que tú quieres? Al reflexionar, caigo en la cuenta que no. Muchas veces doy por sentado que las cosas son como son porque: así se ha hecho siempre;  porque todos lo hacen o, debo admitirlo nunca antes había pensado en eso. 

Desde pequeños nos inculcan verdades que nunca controvertimos. Hay tres fundamentales, seguro que sus padres alguna vez les dijeron: 1) eso no se dice; 2) eso no se toca y; 3) eso no se hace. Sin saberlo, los padres programan a sus hijos, ayudan a conformar en nuestras mentes el sentido común. Hasta nos han hecho creer que es una cualidad escasa el poseerlo. A mí me lo decían de niño. 

El objetivo de la ceremonia de iniciación es elevar el nivel de conciencia, al conceder al recipiendario la luz de la verdad. Pero esa luz, en realidad es sólo un fugaz destello; no es un impacto franco y abierto que aniquile el estado de oscuridad en que se encuentra el profano. 

Pero cuando uno decide ejercer su libertad, es una situación muy compleja. Grandes satisfacciones llegan; pero igualmente grandes pesares se sentirán, porque entonces somos totalmente responsables de nosotros mismos. Una vez que la alcanzamos, no podemos renunciar a ella, ni aunque cerremos los ojos.  Perdemos la posibilidad de escondernos tras la ignorancia, la indolencia o la cobardía.  Y en ese camino estamos prácticamente solos, nadie más reciente la consecuencia de nuestros actos. Ninguno otro deberá soportar las reprimendas de la conciencia, de la nuestra; de ella es imposible escapar. 

Pensar por uno mismo es peligroso. A veces se pierde la habilidad para congeniar con nuestro círculo social. A menudo el libre pensador es censurado o perseguido por aquellos a quienes conviene fomentar el clima de ignorancia.  Un pensamiento libre, expone ideas de conciencia crítica y no todos quieren escucharlas. Hay choques de violencia verbal que terminan en generar odio. En lugar de pensar se agravia, o en el mejor de los casos, se insulta.  Las ideas alimentan la democracia, la pluralidad y el progreso. 

Eliphas Levi dijo que:  “el hombre se libera de los males de la Naturaleza sabiendo sustraerse a la fatalidad de las circunstancias, por el empleo inteligente de su libertad”. 

Esto es cierto, no podemos liberarnos de la fatalidad sin el empleo de un pensamiento propio, porque el pensamiento es el principio de la libertad, la libertad se ejerce para pensar y poner en duda todo, absolutamente todo.

Fraternalmente.

Luis

M∴M∴

Resp∴ Log∴ Simb∴ Antonio Canales Olivares Número 64.

*Lo expuesto en este trabajo se acopió de los textos originales de la Liturgia del primer grado, de las reflexiones del Filósofo argentino José Pablo Feinmann en su programa de televisión “Filosofía aquí y ahora”, así como del libro La Sabiduría de la inseguridad de Adán Watts.

Política y Masonería.

Esta noche, con la venia del V∴M∴, comienzo con una pregunta ¿Es posible hacer o hablar de política en logia? He aquí unas cuantas cavilaciones, que espero les dejen algo que pensar. 

Las logias son un lugar consagrado a la amistad y a la virtud, donde los masones buscan los senderos de su propia superación. Nuestros enemigos naturales son las pasiones, la ignorancia,  el fanatismo, la ambición y otros más que coartan la libertad con la cual el G∴A∴D∴U∴ nos concibió.

Mi respuesta a la pregunta hecha, es que No.  La actividad de la política no vulnera ningún landmark o antiguo límite de forma directa. En mi concepto, en Masoneria no toda política está prohibida. La Constitucion de nuestra Muy Respetable Gran Logia COSMOS, A. C. del Rito Escocés Antiguo y Aceptado del Estado de Chihuahua, en su artículo primero, nos indica que la Masonería adopta de entre varios los principios fundamentales siguientes: 

  • La Masonería tiene como principios invariables la mutua tolerancia, el respeto a todas las opiniones, la libertad de pensamiento, el libre albedrío y el deber de extender a toda la humanidad los lazos fraternales que ligan a los masones entre sí. 
  • En consecuencia Masonería no puede convertirse nunca en una asociación política ni religiosa,ni puede estar al servicio de sectas o partidos.

La política es de acuerdo con el Diccionario de la RAE, “la Actividad del ciudadano cuando interviene en los asuntos públicos con su opinión, con su voto, o de cualquier otro modo.”. Su etimología es muy comentada y en lo particular prefiero la explicación que ubica el origen de la palabra en las raíces griegas Politike y Techne, lo que podríamos traducir como el arte propio de los ciudadanos, el arte social, el arte de vivir en sociedad, el arte de las cosas del Estado.  

En Logia podemos hablar, estudiar y hacer política sólo como ciencia, aquella parte del saber humano que se ocupa de resolver los problemas que aquejan la individualidad de cada uno, en el ámbito colectivo y los problemas de grupo. Es necesario ocuparse de ello, pues forma parte de la naturaleza humana también. Aristóteles en su obra “Politica” definía al ser humano como un «animal Político» porque sólo puede satisfacer sus necesidades y aspiraciones en el seno de una comunidad política, y puesto que es indeseable una vida humana al margen de la de sus semejantes, la realización del individuo debe llevar aparejado el bien de los demás miembros de su comunidad.

Lo que conforme a nuestra legislación no está permitido, es ejecutar acciones por las cuales nuestra corporación busque el poder público y se perpetúe en él. Tal vez esta última idea correspondería más bien a la acepción de un partido político; pero pienso que es una creencia generalizada en nuestros días, la que afirma que la actividad política actual tiene que ver precisamente con el deseo de acceder al poder público y conservarlo.

Tomemos las preguntas que se hacía Henry David Thoreau en su ensayo “Una vida sin principios”  respecto a la política, los asuntos públicos y la participación de cada uno en ellos: ¿Debe ser mi mente un escenario público donde se discutan los asuntos de la calle y los cotilleos de la sobremesa?, ¿o debería ser una estancia del cielo mismo, un templo hipetro consagrado a servir a los dioses? En nuestro caso podemos formular algunas preguntas parecidas ¿Entonces un masón debe alejarse de la política, los asuntos públicos y permanecer al interior del templo estudiando la ciencia y filosofía política solamente? 

No. El masón es un hombre libre y de buenas costumbres, un ciudadano del mundo. Como tal, debe participar en su comunidad activamente, siempre velando nada más por el bien común. Sabemos que cada uno es un obrero llamado a contribuir al edificio social, una piedra útil a la edificación.  Lo que no nos está permitido es politizar con fines a obtener el poder público.   

Del libro “Curso urgente de política para gente decente”, su autor Juan Carlos Monedero, nos explica que politizar algo, es ser consciente del conflicto inevitable entre los intereses de los individuos y grupos y los del resto del colectivo. Despolitizar significa negar el conflicto, dejar de pensar en las implicaciones colectivas del asunto. 

Numerosos autores de Masonería coinciden en afirmar que nuestra respetable corporación es enemiga de las tiranías. Yo diría que mediante la búsqueda de la luz de la verdad y el respeto a la libertad de los hombres, la Orden Masónica se erige como una resistencia rebelde a la tiranías de las ideas. 

Me parece que es un sentimiento natural, percibir que la libertad de los pueblos está constantemente amenazada, tal sentir la percibieron Lincoln, Ghandi, Bolivar, Juárez, tal vez tú o yo y muchos más incluso sin pertenecer a nuestra Fraternidad. Personalmente coincido con quien afirma que: “ La dictadura de la manipulación es peor que la dictadura del terror. Ésta se presenta como es a cara descubierta. Aquella otra comete lo que podríamos llamar el pecado contra el espíritu del Estado: presentar e incluso instilar gota a gota la falsa conciencia de una libertad que se ha arrebatado”.

El iniciado en Masonería lleva en su interior un prurito que le hace suponer que múltiples creencias, ideas o convencionalismos  no son del todo correctas, pues no satisfacen a su razón.  En mi caso, hay ocasiones en las que pienso que en el escenario social o colectivo, todo está programado para que el mundo siga una dirección predeterminada, la cual se aleja de los principios de paz, justicia y libertad que incunben a todos.  Hay momentos en que como  nos dice Zygmun Baumand en su obra “En Busca de la política” se nos hace creer que:  “Este no es el mejor de los mundos posibles, sino el único que hay. Además, todas las alternativas son peores, deben ser peores y demostrarán ser peores si se las lleva a la práctica. El liberalismo de hoy se reduce al simple credo de que no hay alternativa”. 

El masón debe tomar parte de los problemas de su comunidad y hasta donde alcancen sus fuerzas físicas e intelectuales, para ayudar a remediarlos. No podemos despolitizar las necesidades públicas, negando la existencia del problema. Pero no podemos promover, ni conducir a nuestros semejantes a acciones, que bajo el pretexto de satisfacer una necesidad apremiante de grupo, en realidad lleven implícitas la satisfacción de ambiciones personales o colectivas. 

La Masonería no busca imponer un nuevo orden mundial, ni gobernar la tierra; si acaso, mediante el estudio y trabajo logra poner orden en el caos de la vida de cada operario. Cada uno de nosotros entiende que a lo más, con perseverancia y dedicación se puede llegar a ser el primero de entre sus iguales. Incluso esa distinción en nada puede elevarnos sobre nuestros semejantes, porque a nada práctico conduciría afanarse por ser el primero, cuando se sabe que en la mesa servida, todos alcanzarán alimento para saciar su hambre.       

FRATERNALMENTE

Luis

M∴M∴

Resp∴ Log∴ Simb∴ Antonio Canales Olivares Número 64.

El ego.

Profunda es la diferencia entre el Yo y el Ego, porque si bien el “Ego” significa la persona humana viva, el “Yo” es la parte divina dentro del hombre.

Yo soy el nombre de Dios. El masón no puede decir: “Soy un masón”, porque él intentaría tomar el lugar de Dios. El yo ordena al espíritu; El ego, la conciencia.

La palabra “Ego” proviene del “egoísmo”, que es la forma negativa de la personalidad humana.

Sin embargo, en ciertas ocasiones, el hombre necesita este egoísmo; Al cuidar sus intereses, su bienestar, su salud, el egoísmo es saludable. En la máxima bíblica: “Ama a tu prójimo como a ti mismo”, encontramos la expresión egoísta de que, “antes de amar a tu prójimo”, el hombre debe aprender a amarse a sí mismo, como ejercicio y como campo experimental, para luego poder con eficiencia amar a su prójimo.

El masón debe observar estos aspectos “pulidos”, tanto en su vida masónica como profana.

No pronuncies el nombre de Dios en vano; el “Yo Soy”, que es el nombre de Dios, debe evitarse, como por ejemplo: “Yo soy bueno”; “Hago esto o aquello”.

El masón debe ser prudente al hablar.

Breviário Maçônico / Rizzardo da Camino, – 6. Ed. – São Paulo. Madras, 2014, p. 131.